THE CASERO EXPERIMENDODe realidad, nadaQueridísimos subtenautas del alma. Como llevarlos a la realidad me parece realmente cruel, voy a, decididamente, obviarla (salvo casos demasiado específicos donde me estalle el corazón por comentarlos). Porque repetir incansablemente qué es lo que está mal o donde está la falla ya, para mi, es un reverendo plomazo. Y el tipo saca como un estilete la siguiente frase: dijera la Fufi: "la persona que siempre está mal y siempre está mal y siempre está mal.,la persona que está siempre enojada con el mundo se convierte en un plomazo". Fué tan fuerte la frase que se me grabó en el hipocampo.
Destrozaré la palabra, me daré el lujo de hacer poesía. Una gauchesca; ahí va:
Mi poncho, mi poncho/ Que raído está./ Se destiñe cuando llueve, /y no lo puedo parar./ Poncho que antes tuviera / encendido carmesí/ hoy quedó como un rosita/ piripipipipipí.
Las ornitofonías son debido a que forma parte, este poema cantado, del musical "Pocho, el Hornero Jetón", y es interpretado por un pájaro a la manera de La flauta Mágica de Mozart. Que era una flauta que uno le pegaba el segundo o tercer mordisco y le salía jamón de adentro (Pushkin dice que Salieri sacó una opereta que se llamaba "El Miñoncito Eléctrico", pero no anduvo porque no había electricidad).
Les hablaré de un personaje que amo, el doctor Ricardo Vaporeso y Elias. De ignoto observador convirtióse en guía espiritual de miles de jóvenes, que se dividieron en dos grandes ramas: los que con el tiempo se vinieron viejos chotos y los que no; incluso el indio Catembe, de la tribu de los Cahata le pide apoyo sanitario, porque andaba la parte que larga agua al bidet, mas no el bidet en sí, la ducha invertida. Vaporeso, con la tranquilidad de un general chino, le contesta: "son diferentes caminos que llevan al esquimal al Yukón. El uno es el oligarca y el otro es don Juan Perón". Con esta frase y con penicilina de dos millones quinientos mil unidades, el hijo enfermo, Mario de los Ángeles Catembe, se recuperó; pero igual medio como taimado, como que no agradecía, no sabía dar una sonrisa. Era como un indio enojado, no parco, enojado.
Compenetrose en todas las disciplinas, sin destacarse absolutamente en ninguna. Fué observador, poco menos que pasivo, de muchas cosas históricas. Peleó en tres guerras importantes. Una primera guerra, muy importante, la otra que parecía que no iba a tener tanta importancia y al final fue importante. Y la tercera que fue verdaderamente un guerrón.
Escribe una obra importantísima que queda en el olvido por haber sido censurada por Agustín P. Justo, y por lo tanto no tiene el formato de atropello que se le hubiese dado si hubiera sido producida con Gobiernos más modernos (hasta ahora de realidad nada).
Se casa en Viena y se arrepiente en la misma ciudad, donde queda la siguiente frase dando vueltas: Ustedes espérenme acá que yo voy a comprar jamón crudo y bondiola para vos, Connie, que te encanta. "No te olvides de traer buen pan". De ahí la reminiscencia de La Flauta Mágica.
No te cuento esta, mi historia, por terceras personas. Nací libélula, viví dos días y morí.Fin
La realidad produce una confusión mucho más dañina, la cuestión es salir de las realidades fuleras e involucrarse donde te diga el alma. Espero que agradezcas todo lo que tenés porque la vida ya es mucho. Diría Fandermole: "qué mas hacer con palabras deshabitadas sino cantar". No gastes plata al pedo, cociná este fin de semana. Este es un país coherente, es verano y hay mosquitos.
Besos
Mario de los Angeles Casero.