THE CASERO EXPERIMENDOLos tímidosLa fiaca se confunde con el estado de vagancia, ya que socialmente está muy mal visto no hacer-descansar. La tensión contenida de esa gente que se hace la misteriosa (esto incluye vegetarianos amigos, de esos que en un asado ponen en la parrilla un pedazo de zapallo y una cucharada de Mendicrim) y que parece que están siempre guardando la energía, que no hablan y la van de sobrios, moderados. Y por ende, inteligentes y mesurados, medidos, encorsetados, ajustados... ¿Acaso no son gurúes que se quedan callados para ver como los demás cometen errores y aprender de alrededor? ¡No te dejés engañar!
En un 90% de los casos son tímidos que -calladitos- juegan a "como si" tuvieran algo importante para decirnos y salvarnos. Pero no, es puro verso. Son tímidos, generalmente personas memoriosas para los que no hay ninguna manifestación más importante del no ser-no estar, y del dejar pasar las opiniones, simulando un estado de disentir que jamás tienen.
La mayoría de los tímidos son un bleff. ¿A qué temen? El gran porcentaje también dice que le da fiaca hablar, que no es más que un estado de no tener ganas, ni de moverse y en algunos casos más escandalosos, ni siquiera de sentir. Le dije muchas veces a mis hijos: "No te juntes con tímidos". En la oscuridad de su vida relegada al cagazo pareciera que deberíamos tenerle comprensión. El tímido, en el fondo, hace cualquier cosa para no quedar como un boludo. El tímido es una persona de cuidado, tanto o más que el mentiroso patológico, el mentiroso de salón, el apocado. Y a los que, en muchos casos, les da fiaca hablar, fiaca pensar. Me refiero a esa gente que, cuando le preguntás una opinión, te dice "a mí no me preguntes". Son faltos de compromiso, chupan energía, y no dan nada.
El tímido no es más que un perro asustado que anula, incluso, a veces hasta su propio raciocinio por fiaca. Y ya encontramos dos disfraces diferentes. El tímido se disfraza de genial gurú callado. Incluso, muchas veces con una mirada de misericordia ante lo que dicen los demás. Esto le da una suficiencia y una altura que no tiene... El tímido siempre parece estar agotado. Ya sea porque los niveles de azúcar le serán bajos, padezcan del mal del sauce o tengan algún tumor en el cerebro. El tímido es una persona a la que le cuesta trabajo pensar en cosas que son difíciles de resolver y prefiere la inacción. Ojo: no me refiero al tímido que quedó traumatizado porque le explotó un sifón cerca cuando chico. Yo acuso a los tímidos de ser vampiros de energía, de ególatras, que piensan que cualquier cosa que hagan va a despertar en los demás la atención, cuando eso no tiene porqué pasar. Acuso a los tímidos de llevarse las mejores palabras de los que hablan y no darle importancia al pensamiento ni al trabajo que llevaría pensar, dilucidar o comparar la tesis -ponele- del disertante.
Así que cada vez, querido subtenauta, que veas un individuo callado en un costado del ágape con un vaso de vino en la mano, mirando con cara de perro viejo, parate cerca y preguntante si ese no es un nihilista, que se calla porque nada vale la pena. O es un pelotudo que no habla porque "no le gusta la voz finita que tiene". Un tímido es un cagueta, no soporta la presión y ante la vergüenza, manda preso a un batallón.
Cuando los adolescentes son tímidos, el doctor Ernesto Zircovich -la rama ultraderechista de la pediatría- recomienda hacerles explotar triangulitos brasileños en los bolsillos de atrás, los bolsillos de la campera. O hacerlos enojar hasta que al fin abran un poco la vida que tienen oscurecida por el principal enemigo que tenemos todos: el miedo.
El tímido teme, nada se puede hacer con gente con miedo. En fin, c... En fin, personas que juzgan y odian en silencio. Y ciento de boludos que les dicen por detrás "pooobre, es tímido". Patadas en el culo habría que darle, che.
Un abrazón de Casero.