COPA LIBERTADORES - GRUPO 3EnormesBoca agigantó su imagen con el corazón y el gran fútbol de sus jugadores. Con diez hombres, estuvo dos veces abajo y casi eliminado. Pero terminó 4-3 frente a Colo Colo y quedó primero en la tabla. No dejen de aplaudir...
Enormes los embates, los piques al vacío y los gritos de desahogo de Rodrigo Palacio. Enormes los deseos de Martín Palermo de superarse en plena adversidad. Enormes los movimientos de Sebastián Battaglia para no caer en la tentación del roce en plena resistencia cuerpo a cuerpo para no ver la segunda tarjeta amarilla y dejar a sus compañeros con nueve. Enormes los reflejos de Mauricio Caranta para aparecer cuando su equipo más lo necesitaba. Enormes las corridas y las velocidades de Jesús Dátolo. Enormes los pensamientos de Leandro Gracián para ponerla, entre un mar de piernas, ahí, al lado del palo y sellar la levantada de Boca. Enormes los ojos de Fabián Vargas para observar al otro diez y darle, con precisión, la bola para el empate. Enormes los recuperos de Jonatan Maidana para emerger en esa última línea delgada -por la expulsión del chico Monzón y por el bajo rendimiento de Ibarra y Cáceres-. Enormes las combinaciones de aguante y fútbol del bueno de este Boca que emocionó a los cuarenta mil tipos que ardieron en la Bombonera. Enormes los suspiros y las bocas abiertas, buscando aire en el aire. Enormes los trabajos del preparador físico Alfano. Enormes los siete puntos que alcanzó el equipo de Carlos Ischia para trepar a la punta y compartirla con Atlas, el próximo rival. Enormes los nervios de Juan Román Riquelme, que miró y se comió las uñas sentado en la boca del túnel. Enormes las señales del campeón de la Copa Libertadores. Enormes los problemas anímicos del plantel de Colo Colo, que no pudo transformar en victoria las ganancias que le dio el hombre de más y la ventaja en el marcador. Enormes los aplausos y las ovaciones para los leones de azul y amarillo. Enormes los problemas de este país. Enormes los sueños. Enormes los jugadores de Boca.n